viernes, 8 de marzo de 2013

El voto: Un paso más en la historia de la mujer

Share it Please
¡Hola!
Hoy en día es común ver a mujeres de aquí para allá trabajando. También es común ver a todas ellas votar, o también lo es ver a muchas mujeres políticas dando discursos en la televisión. Pero esto no siempre fue así. 
No hace mucho tiempo, las mujeres no podían hacer nada de eso
¿El porqué? Simplemente por haber nacido mujer.

La mujer antes del voto

Según los hombres de aquella época, las mujeres "no tenían espíritu crítico", en otras palabras, que no tenían  la capacidad para dar su opinión sobre algo.
Además, a la mayoría de las mujeres no les molestaban estos pensamientos. De hecho, España tenía menos organizaciones o movimientos feministas que muchos países de Europa.
Por lo general, se preocupaban más por su vida familiar y laboral que por la política, pero esto empezaría a cambiar...



Típica ama de casa de la década de 1930 en España


Los inicios

El voto a la mujer se dio en una de las reformas de la Segunda República de España (de 1931 a 1936). Los políticos que se autodenominaban "democráticos" fueron obligados a derrocar leyes que eran consideradas injustas, tales como el voto de la mujer.
Peeero el proceso no sería tan fácil como se cree. La mayoría de las mujeres estaban muy influenciadas por la Iglesia Católica, por lo tanto tenderían a tener ideas conservadoras.

Distintas opiniones

Muchas feministas conocidas, tales como Margarita Nelken y la socialista radical Victoria Kent (que fue una de las protagonistas del debate del Parlamento Republicano el cual hablaré después) rechazaban el hecho de que la mujer votase. Pensaban que la mujer aún no estaba lo suficientemente preparada para votar, y si lo hiciese, quienes saldrían ganando serían las fuerzas conservadoras.



Victoria Kent (izquierda) y Margarita Nelken (derecha)


Pero por otra parte, había feministas como Clara Campoamor que apoyaban el voto femenino. Según ella, todos las personas debían de tener los mismos derechos y leyes, independientemente de su sexo y orientación política.



Clara Campoamor, una de las feministas más conocidas de España


Pero... ¿Cómo acabó este revuelo de opiniones? 

El famoso debate en el Parlamento Republicano

Este debate se llevó a cabo, como bien dice en el título, en el Parlamento Republicano y el motivo fue aprobar o no el sufragio femenino. Es muuuy conocido principalmente por la famosa división entre derecha e izquierda.

La gente radical-socialistas o radicales, estaban en contra del voto de la mujer. La explicación a sus decisiones fue que el voto de la mujer sería uno conservador, y por lo tanto saldrían ellos perdiendo.


Diputados de aquella época


Sin embargo, durante el debate, comenzaron a surgir algunos argumentos menos serios: que si la mujer no era capaz de votar porque era demasiado sentimental y se dejaba llevar por sus emociones, que si la mujer votase podrían surgir algunos "desacuerdos" con sus parejas, que si la mujer era "menos inteligente" y era más impulsiva...

Sin embargo, muchos socialistas votaron por el sufragio femenino más que nada por sus bases ideológicas. También pequeños grupos de republicanos votaron a favor, y, por supuesto, la gente de derechas.
Las personas que eran de derechas votaron a favor no por su ideología, sino porque sabían perfectamente que si la mujer conseguía el voto, ganaría algún partido conservador.

El resultado del debate

Finalmente, se le concedió el voto a la mujer, votando 161 a favor y 121 en contra. 
Dos años después, en 1933, se concedieron las primeras elecciones donde la mujer pudo votar. Como resultado a esas elecciones, ganó un partido de derechas.
Muchos decían, tras ver los resultados, que la "naturaleza de la mujer" era votar a algo conservador. 
Sin embargo, en 1936 ganó el Frente Popular, desmintiendo así esta creencia.



Mujeres votando en una de las primeras elecciones en las que podían

Años después

Por desgracia, la mujer no pudo disfrutar mucho de su derecho a votar. ¿Por qué? Porque llegó Franco e impuso una dictadura, quitando así la libertad para no solo mujeres, sino que también hombres, de votar libremente lo que a ellos les convenciera. 

Conclusión

Como conclusión hay que añadir que cualquier paso hacia adelante por parte de la mujer es positivo. Por primera vez en la historia de España, se reconoció que la mujer es exactamente igual que el hombre, y tiene por lo tanto los mismos derechos.
Todos somos personas.



Mujeres celebrando el voto femenino

¡Espero que os haya interesado!




1 comentario: